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Qué es una personación y quién la realiza

Personarse significa hacerse presente de manera formal en el juzgado para seguir un procedimiento. Te explicamos cómo se hace y qué documentación necesitas.

17/11/2025

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La personación es el acto por el cual una parte comunica oficialmente al juzgado que interviene en un procedimiento. Puede ser voluntaria, cuando decides personarte en un asunto que te afecta, u obligatoria, cuando el tribunal te emplaza para que lo hagas en un plazo determinado. En ambos casos se presenta un escrito en el que se identifican las partes, se aporta el poder notarial o apud acta y se designan abogado y procurador si son necesarios.

En Madrid la personación suele realizarla el procurador. Presenta el escrito, adjunta el poder y solicita que se le tengan por parte personada y comparecida. A partir de ese momento recibirá todas las notificaciones y podrá actuar en nombre del cliente. En procedimientos penales en los que la intervención de procurador no es obligatoria, puede presentarse directamente el abogado, pero es recomendable que el procurador registre la entrada para garantizar el seguimiento.

La personación también puede producirse tras recibir una demanda. El procurador dispone de veinte días hábiles para comparecer y contestar. Si no lo hace, el juzgado lo declara en rebeldía y el proceso sigue sin su intervención. Por eso es vital reaccionar rápido al primer emplazamiento: el procurador toma el control del expediente, solicita copias digitales y coordina con el abogado la estrategia de defensa.

En procedimientos con múltiples afectados, como concursos o ejecuciones hipotecarias, cada interesado debe personarse para defender sus derechos. El procurador puede presentar un único escrito con varios poderdantes si no hay conflicto entre ellos. En ejecuciones colectivas, por ejemplo, los copropietarios de un inmueble se personan conjuntamente y autorizan al procurador para que gestione las notificaciones y reparta la información.

Si el asunto pasa a otra instancia, hay que reiterar la personación. Cuando se interpone apelación ante la Audiencia Provincial o recurso de suplicación, el procurador presenta un nuevo escrito en la instancia superior y adjunta el mismo poder. Esto evita que se pierda el rastro del expediente durante el traslado entre órganos judiciales.

La personación también es imprescindible para acceder al expediente electrónico. Sin comparecer formalmente, no es posible descargar resoluciones ni presentar escritos a través de LexNET. El procurador asegura que el expediente aparezca en su bandeja de entrada y que cada movimiento quede registrado.

En resumen, personarse es la puerta de entrada al procedimiento: legitima a la parte, activa las notificaciones y fija quién puede actuar ante el juzgado. Con un procurador diligente, este trámite se resuelve en pocas horas y deja el asunto listo para avanzar sin contratiempos.

En determinados procedimientos basta con personarse digitalmente mediante un escrito firmado electrónicamente. Sin embargo, en Madrid sigue siendo habitual acudir físicamente a Plaza de Castilla cuando se necesita urgencia o cuando el expediente todavía no está digitalizado. El procurador conoce los mostradores adecuados y puede insistir hasta obtener el sello de entrada, algo que aporta tranquilidad al cliente porque acredita la fecha exacta de comparecencia.

Otro escenario es la personación tras absorber un pleito ya iniciado. Cuando una empresa compra otra con litigios en curso, debe personarse para continuar el procedimiento. El procurador prepara la documentación societaria, acredita la sucesión procesal y solicita que se actualicen los datos de contacto. Así se evita que las notificaciones sigan llegando a representantes anteriores, lo que podría generar indefensión.

Finalmente, conviene recordar que la personación no es un trámite meramente formal. Permite pedir copias, recusar peritos, adherirse a recursos o solicitar medidas cautelares. Por eso debe planificarse con la misma seriedad que cualquier escrito sustantivo, y contar con un procurador que domine el circuito facilita que el expediente quede bajo control desde el primer día.

En ocasiones el juez exige que la personación vaya acompañada de un domicilio electrónico específico para notificaciones. El procurador se encarga de tramitarlo, acreditar su vigencia y monitorizarlo. Gracias a ello, cualquier aviso llega de inmediato al profesional y no se pierde entre los múltiples canales de comunicación del cliente.

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